Vivimos en la era de la información, pero para la Dirección General de la Guardia Civil, la transparencia sigue siendo una asignatura pendiente. Una reciente resolución del Portal de Transparencia del Ministerio del Interior, fechada el 3 de febrero de 2026, ha puesto de manifiesto una doble vara de medir inaceptable: mientras todos los organismos dependientes de Interior reconocen deficiencias graves y desalojos, la Guardia Civil elige el silencio. La realidad que sí admiten los demás cuerpos A diferencia de la Benemérita, otros organismos han cumplido con su deber de transparencia, revelando un panorama preocupante sobre las infraestructuras del Estado: Dirección General de Tráfico (DGT): Admite sin tapujos que en 2023 se desalojó la Jefatura de Valencia por caída de parte del techo. También reconocen cierres en Teruel por fugas de gasóleo y en Asturias por olor a gas en octubre de 2025. Policía Nacional: Confirma que en 2022 desalojó la Oficina de Denuncias de la Comisaría de Distrito Marítimo de Valencia por daños estructurales. Instituciones Penitenciarias: Detalla la inhabilitación parcial de la residencia de funcionarios de Daroca (Zaragoza) en 2021 por problemas de cimentación y humedad. La excusa de la Guardia Civil: «No sabemos lo que tenemos» Frente a la claridad de sus compañeros de Ministerio, la respuesta de la Guardia Civil es un insulto a la inteligencia y a la seguridad de sus agentes. Al ser preguntados por las instalaciones desalojadas por riesgo en los últimos cinco años, la respuesta oficial ha sido que «los datos requeridos no se encuentran disponibles de forma estructurada». Más grave aún, la Dirección General alega que averiguar qué cuarteles se caen a pedazos o han tenido que ser evacuados exigiría una «labor previa de localización manual que conllevaría una dedicación desproporcionada de recursos». ¿Opacidad o descontrol? Desde AUGC denunciamos que esta respuesta es inadmisible. ¿Cómo es posible que la institución encargada de la seguridad de gran parte del territorio nacional no tenga un registro inmediato de qué instalaciones han sido desalojadas por riesgo para sus trabajadores? Solo hay dos lecturas posibles y ambas son alarmantes: Descontrol absoluto: La Dirección General no sabe en qué estado real están sus infraestructuras, poniendo en riesgo diario a agentes y ciudadanos que acuden a los cuarteles. Ocultismo deliberado: Saben perfectamente la situación de ruina de muchos acuartelamientos, pero prefieren alegar dificultades técnicas para no exponer la vergüenza de unas instalaciones tercermundistas. Tu seguridad es nuestra prioridad Mientras Policía Nacional y DGT actúan y reconocen los problemas, la Guardia Civil se escuda en la burocracia para no dar explicaciones. Esta falta de transparencia no es solo un problema laboral; es un problema de seguridad pública. Un cuartel en mal estado no solo es indigno para el guardia civil que vive y trabaja en él, sino un peligro para el ciudadano que entra a poner una denuncia. Desde AUGC no aceptamos el «silencio administrativo» como respuesta ante el riesgo físico. Exigimos una auditoría clara, transparente y urgente. Porque la seguridad de quienes nos protegen no puede depender de un archivo «mal estructurado». Ahora los servicios jurídicos están estudiando un nuevo recurso ante el Consejo de Transparencia, ya han sido muchas las veces que nos hemos tenido que dirigir a dicho organismo y que ha obligado a la Guardia Civil a facilitar los datos solicitados.


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