La semana pasada se publicaron los nuevos destinos de guardias civiles, que son siempre muy esperados para reforzar las deficitarias plantillas de muchas provincias, y una vez más Córdoba es una de las que menos efectivos recibe, hasta el punto de que ni siquiera aumenta la plantilla provincial y algunas unidades incluso pierden efectivos. De los más de tres mil destinos publicados sólo veinte corresponden a la provincia de Córdoba, pero ocho de ellos se han cubierto con traslados internos entre poblaciones de esta provincia, por lo que únicamente llegan doce guardias civiles de fuera mientras que otros doce se van a otras provincias. A lo cual se añaden quienes han ido pasando a las situaciones de reserva y retiro durante los últimos meses. Y ello a pesar de las casi 200 vacantes existentes y de llevar varios años perdiendo la plantilla, siendo desde hace mucho tiempo la provincia andaluza con menos guardias civiles. Es indignante que, tras publicarse los nuevos destinos, muchas de las unidades de esta provincia incluso ven reducidas sus plantillas, como ocurre con los Puestos de Montilla, Baena, Priego de Córdoba, Cabra, Rute, Carcabuey, Belmez, Moriles y Benamejí. El Puesto Principal de Puente Genil se incrementa en cuatro efectivos, y aumentan en dos componentes los Destacamentos de Tráfico de Córdoba y Lucena, y los Puestos de Villa del Río y Peñarroya, mientras que solo crecen en un efectivo el Puesto Principal de Palma del Río, la patrulla del Seprona de Hornachuelos, el Destacamento de Fiscal, la USECIC, el servicio de Automovilismo y el Grupo de Información. AUGC considera muy preocupante que Córdoba esté entre las cinco provincias de todo el país a las que llegan menos guardias civiles en esta resolución de destinos, y que sus refuerzos supongan poco más de un 3% de los recibidos en Andalucía. A la vista de estos datos, no es de extrañar que la mayoría de los Puestos de esta provincia apenas pueden abrir sus dependencias para atender a los ciudadanos, y que las escasas patrullas disponibles tengan que formarse con efectivos de distintas unidades para encargarse de la vigilancia de varias poblaciones simultáneamente. Las instituciones y la sociedad cordobesa no parecen ser conscientes de la gravedad de la situación, con los índices de criminalidad en constante crecimiento y con la delincuencia organizada instalada ya en nuestra provincia. Pero la falta de guardias civiles no afecta solo a la seguridad ciudadana, sino también a la integridad física de los propios agentes, que sufren agresiones con demasiada frecuencia, como revelan los datos oficiales que AUGC ha hecho públicos recientemente: entre 2020 y 2024 se produjeron 340 agresiones a guardias civiles en la provincia de Córdoba, muy por encima de todas las demás provincias andaluzas, y en ese periodo se han incrementado un 78%.


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